Las alergias alimentarias y las intolerancias son similares, pero no están producidas por las mismas causas. Ambas son reacciones adversas hacia algunos alimentos que causan una serie de síntomas en los animales. Las alergias alimentarias son reacciones inmunomediadas, mientras que las intolerancias no tienen un origen inmunitario, si no que están producidas por otras causas, farmacológicas, tóxicas, o desconocidas.
¿Cómo se diagnostica este problema?
El diagnóstico de estas patologías no es sencillo, y normalmente se recurre a las dietas de eliminación para descartar los alimentos de los que se sospecha la alergia o intolerancia.
Las pruebas serológicas de alergias no son muy efectivas, ya que existen muchas reacciones cruzadas entre alergenos y las concentraciones de IGE específicas de alérgenos no nos dan una información válida al 100%, por lo que es muy complicado llegar a un diagnóstico seguro con estas técnicas, además del alto coste que suponen para los propietarios.
Las dietas de eliminación, confirman que los síntomas desparecen o continúan en el animal eliminando componentes de su dieta que pueden ser los causantes del problema.
¿Cuáles son los síntomas?
Normalmente los animales que sufren alergias o intolerancias frente a determinados alimentos presentan un patrón de síntomas característicos que incluyen prurito generalizado y enrojecimiento de la piel. En ocasiones, como la barrera cutánea está dañada se producen piodermas o infecciones de la piel secundarias, en las que pueden estar involucrados bacterias ácaros y hongos.
Algunos animales presentan también síntomas gastrointestinales como diarreas y vómitos asociados al consumo de estos alimentos.

¿Cuál es el protocolo a seguir?
Cuando un animal acude a una clínica veterinaria con esta sintomatología, lo primero que se debe hacer es controlar y tratar las infecciones secundarias de la piel en el caso de que las haya. De lo contrario, utilizar una dieta de eliminación puede llevarnos a error.
Además, habría que tratar los posibles parásitos internos y externos para descartar la posibilidad de que sean los causantes de los problemas.
Posteriormente habría que hacer un listado de todos los alimentos que consume el animal normalmente incluyendo snack y eliminarlos de la dieta. Como dieta de eliminación deberíamos seleccionar una que contenga fuentes de hidratos de carbono y proteínas no consumidos anteriormente por el animal.
Existen dos posibilidades:
- Hacer una dieta casera en la que incluyamos hidratos de carbono y proteínas. Estas dietas, además de ser más costosas, pueden ser perjudiciales si no se aportan controlando cuidadosamente ingredientes y cantidades, ya que pueden llevar a carencias de vitaminas y minerales
- Dietas comerciales. Existen muchas dietas comerciales hipoalergénicas, algunas de ellas formuladas con proteínas e hidratos con baja tendencia a causar alergia, y otras con proteínas hidrolizadas de bajo peso molecular, que no suelen causar alergias.
La dieta de eliminación debe administrarse durante al menos 8 semanas. Hay animales que pueden responder a las 3-4 semanas, pero algunos necesitan incluso 10-12 semanas. Si se observa mejoría se puede hacer una dieta de provocación durante una semana aproximadamente, si los síntomas vuelven a ser visibles, volveríamos a la dieta de eliminación. En el caso de que mejore de nuevo, se podría confirmar el diagnóstico.
Para poder detectar qué alimento causa el problema, periódicamente puede añadirse un nuevo alimento, para ir viendo la tolerancia.
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