Hoy en día son muchos los dueños de mascotas que se plantean la opción de esterilizar a su compañero. Es entonces cuando surgen las dudas. ¿Es aconsejable? ¿Mis mascotas se sentirá mal? ¿Es peligroso?
En ocasiones, y si nuestra mascota proviene de un refugio, lo normal es que tengamos que firmar un contrato con el compromiso de esterilizarlo cuando alcance la edad adulta, o que ya esté esterilizado si lo adoptamos siendo un adulto.
Las protectoras de animales luchan para que todas las mascotas pasen por este procedimiento y así evitar las camadas indeseadas y reducir al máximo el abandono animal.

¿Cuáles son los beneficios de la castración?
Como hemos comentado antes, uno de los principales beneficios es:
- Impedir las camadas indeseadas. Cuando se tiene un animal sin castrar, estos pasan por la época de celo, y si tenemos juntos animales de distinto sexo, o si tenemos algún descuido, podemos tener una camada, a la que tendremos que buscar un nuevo hogar, y por desgracia, los animales no siempre caen en las mejores manos, y algunos pueden acabar abandonados.
- Prevenir enfermedades. Hay muchas enfermedades que pueden prevenirse con la castración. Las piometras (infecciones de útero) y los tumores de mama y próstata, tanto en machos como en hembras, puede evitarse castrando a nuestra mascota. Estas enfermedades pueden llegar a ser mortales, y en la mayoría de las ocasiones acaban en cirugía. Su incidencia suele ser bastante alta en animales no castrados. Además, si los castramos cuando alcanzan la edad adulta y no dejamos pasar el tiempo el porcentaje de tumores es mucho menor.
- Evitamos el celo. Sobre todo, en las hembras, esto puede ser bastante engorroso. Las perras suelen manchar, y las gatas maúllan sin parar durante su época de celo. Además, los machos pueden estar más nerviosos
- No tendremos escapes. Cuando los animales están en celo tienden a escaparse en busca de bien un macho o una hembra para satisfacer sus impulsos sexuales. Sin embargo, cuando están castrados
- Disminuyen los marcajes con orina. Normalmente este comportamiento es típico en los machos para marcar territorio y en épocas de celo. En muchas ocasiones desaparece tras la castración.

Si decidimos dar el paso y castrar a nuestra mascota debemos hablar con nuestro veterinario para que nos oriente y le haga las pruebas necesarias a nuestra mascota para asegurarse que está sana. La castración no deja de ser una cirugía que, aunque es bastante segura, puede tener unos mínimos riesgos.
¿Tu mascota está castrada? Cuéntanos tu experiencia