Gato Persa ¿Conoces la raza?

El gato persa es una de las razas de gato más populares y conocidas. ¿Quién no ha oído hablar de estos gatos de pelaje largo y suave?

Historia

El origen del gato persa no está claro. La mayoría de los felinos son de pelo corto, por lo que saber de dónde provenía este felino no ha sido tarea fácil. Existen varias teorías, que situaban sus antepasados en Siberia. Se pensaba que los antepasados de estos gatos eran gatos de aquellas zonas frías, con capas más largas y gruesas. Otra teoría, plantea la mutación de un gen como origen del pelo largo, que dio lugar a algunos ejemplares con esta característica que fueron cruzados. El gato de Pallas, felino salvaje también se ha mencionado como antepasado de los gatos persa debido a su pelaje largo y sus características de cabeza redondeada y chata. Esta última teoría ha sido echada abajo por recientes investigaciones que no encuentran semejanza genética entre ellos.

Lo que parece más probable es que los primeros ejemplares de gatos de pelo largo llegaron desde Persia, ahora Irán.  Esos gatos fueron llevados a Italia. Desde Angora, ahora Ankara, hasta Francia. Posteriormente llegaron a Reino Unido, donde ha sido una raza muy querida. La raza, que por aquel entonces era muy diferente a lo que es ahora comenzó a hacerse popular y a llegar a distintas partes del mundo. Fue cambiando, y el pelaje, en lugar de ser únicamente largo, comenzó a ser sedoso, con una capa de subpelo fuerte,  lo que le da aspecto de peluche.

En Estados Unidos, debido a la popularidad que alcanzó la raza, comenzaron a hacerse cruces para conseguir características como cabeza más plana y chata y pelaje más denso. Esto, es considerado un problema, ya que se han conseguido ejemplares con ojos caídos, muy chatos, que tienen problemas de salud, tanto oculares como respiratorios.

Características físicas

Lo que hace diferente al gato persa de otros gatos es su pelaje abundante largo y denso y su cara redonda y aplanada con orejas pequeñas y nariz chata. Sus patas suelen ser cortas, y el aspecto es de un gato macizo y compacto. El tamaño del persa es medio o grande, los machos son más grandes que las hembras. 

Su nariz, chata, está situada entre los ojos, esto hace que puedan desarrollar enfermedades respiratorias y patologías que pueden afectar a su salud. Esta característica de los persas es muy controvertida, y por eso hay criadores que siguen prefiriendo el estándar de raza antigua, con una nariz más alargada, aunque ese no se corresponde con el que hay ahora mismo.

Temperamento

Los gatos persas son gatos muy tranquilos y hogareños. Son ideales para personas amantes de los gatos que quieran un animal tranquilo en casa. Suelen ser mimosos y apegados a sus dueños, aunque no muy confiados con extraños.

Enfermedades típicas

Los gatos persas, por su raza pueden tener más tendencia que otros gatos a sufrir una serie de enfermedades o patologías:

-Bolas de pelo o tricobezoares: Al ser gatos de pelo largo, pueden padecer con más frecuencia que otros gatos de problemas de acumulación de bolas de pelo en estómago.

Problemas renales: esta raza es proclive a sufrir problemas de riñones poliquisticos, por eso hay que tenerlos muy controlados mediante ecografías.

– Problemas respiratorios y oculares: debido a la forma de su cabeza y cara, los gatos persa tienen una tendencia a padecer problemas respiratorios debido a su nariz chata y de ojos.

Cuidados básicos

Los gatos persa, pese a ser una de gatos tranquila, necesitan como cualquier otro gato  dosis de actividad física. Es recomendable tener juguetes en casa, rascadores para que puedan afilarse las uñas y lugares a distintas alturas para que ellos puedan ir ejercitándose dentro de nuestro hogar. Una vida demasiado sedentaria puede no ser la adecuada para ellos.

A parte de los cuidados básicos que todo gato requiere, los gatos de esta raza persa necesitan un especial cuidado con su pelaje. Al tener el pelo largo con un manto de pelo denso  y fuerte necesitan frecuentes cepillados para que no se creen bolas de pelo.  Si se forman bolas de pelo, la piel deja de transpirar y pueden originarse problemas de piel.

Los ojos y la nariz también requieren un cuidado especial. Al tener la nariz chata puede tener problemas al respirar. La parte de los ojos requiere una especial limpieza, para que no se acumule suciedad y puedan crearse infecciones bacterianas.

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