Tener un nuevo cachorro en la familia siempre es motivo de alegría, pero a su vez, puede generarnos dudas acerca de su cuidado y mantenimiento. Una de las preguntas que nos hacemos con más frecuencia es ¿Podemos bañar a nuestro cachorro?
Los cachorros, sobre todo en las etapas más tempranas no tienen su sistema inmunitario desarrollado totalmente, y son susceptibles a coger infecciones o enfermedades que pueden causarle problemas. Es por esto, que tenemos que tener una serie de precauciones en su cuidado y mantenimiento.
La piel de los cachorros es delicada, por lo que, a la hora de bañarlos, tenemos que tener en cuenta que no podemos utilizar productos que ataquen su barrera cutánea. Los productos de uso humano, suelen tener un pH distinto, y componentes que les puede perjudicar, por lo tanto, lo más indicado es utilizar productos específicos para cachorros.

Lo ideal, es no bañar con demasiada frecuencia a los cachorros en los primeros meses, puesto que no es necesario. En el caso de que se ensucien, si no deseamos darle un baño completo, podemos limpiarlos con una esponja húmeda o toalla humedecida para retirar la suciedad y no tener la necesidad de mojarlos enteros.
Aun así, si deseamos bañar a nuestro pequeño, podemos hacerlo sin problema siguiendo una serie de recomendaciones:
- Vigilar la temperatura del agua: el agua debe estar templada, ni muy caliente ni muy fría.
- Hay que tener especial cuidado en no quemar la piel de nuestra mascota con un agua excesivamente caliente.
- Secarlo cuidadosamente: Uno de los mayores riesgos a la hora de bañar a un cachorro es no secarlo adecuadamente. Los cachorros, aun no regulan la temperatura adecuadamente, y si los dejamos mojados, pueden enfriarse y ser más susceptibles a enfermar, ya que pueden bajarle las defensas.
- Utilizar productos adecuados de cachorros: la piel de los cachorros es muy sensible, por lo que necesariamente tendremos que utilizar productos que están diseñados específicamente para ellos, que no dañen su piel y ayuden a mantener la barrera cutánea intacta.
Si decidimos bañar a nuestra mascota, es importante, que desde cachorros hagamos que sea un momento agradable para ellos. Debemos acostumbrarlos a la zona de baño desde pequeños, para que lo asocien con algo positivo, y no teman el momento del baño.
Una vez vayamos a bañarlo, debemos tener cuidado de que el ambiente sea agradable. Lo ideal es poner en al ducha o bañera una alfombra para que no resbale, ya que, si no se sienten seguros, pueden asustarse. El chorro de agua no debe ser fuerte, ya que no les resultará agradable, y debemos empezar a mojarlos por las patas cuidadosamente, teniendo en cuenta que el agua debe estar a una temperatura óptima.
El secado, debe ser cuidadoso, y lo ideal, es que desde pequeños los acostumbremos a los ruidos y aparatos que vayamos a utilizar, asociándolos con algo positivo a través de caricias o snack.